El spray bucal suave al que recurren los padres cuando el cepillado acaba en llanto, arcadas, rechazo a la menta o en otra pelea de todo o nada antes de dormir.
Comprar CariSpray KidsFormulado por dentistas · Con sabores que encantan a los niños · Garantía de devolución de 60 días
Algunos niños no huyen del cepillado por llevarte la contraria.
Para un niño con sensibilidad sensorial, el cuidado bucal puede resultar físicamente insoportable antes incluso de que el cepillo le roce la boca.
Cuando un niño llora, tiene arcadas, aprieta los labios o sale corriendo del baño, lo que hay detrás suele ser una sobrecarga sensorial:
Por eso CariSpray Kids parte de otro planteamiento:
Primero, reducir el cuidado bucal a un gesto mínimo. Y, a partir de ahí, ir construyendo la rutina.
Reduce el cuidado bucal a un gesto mínimo →
La mayoría de los productos dentales están pensados para niños que llevan bien la rutina de siempre.
Pero muchas familias con necesidades especiales viven otra realidad muy distinta. La investigación lo dice sin rodeos:
Aquí es donde el consejo de siempre deja de servir. Un "cepíllate mejor y punto" no soluciona nada cuando el niño no soporta el sabor, la textura, el ruido o lo que siente su cuerpo al cepillarse.
CariSpray Kids no es otra pasta de dientes con sabor a menta. Es un spray bucal de 30 ml con sabores que encantan a los niños:
Les da a los padres una alternativa de apoyo más llevadera para esas noches en que la rutina completa es demasiado.
Prueba la opción más suave →Los padres ya saben de sobra que cepillarse es importante.
El problema no es la falta de información. El problema es que la rutina completa se les hace un mundo.
La investigación lo repite una y otra vez:
Ese es el puente que tiende CariSpray Kids.
Las noches buenas, cepillado. Las noches difíciles, el pequeño gesto en lugar de nada.
CariSpray Kids lleva Xilitol 10% y Lactato de calcio para acompañar las rutinas diarias de protección contra las caries. Está formulado por dentistas, lo tienes siempre a mano y es lo bastante rápido para esos momentos en que el niño ya ha llegado a su límite.
Mantén viva la rutina →"lo que merece la pena hacer, merece la pena hacerlo aunque sea mal. ¿No te dan las fuerzas para cepillarte los dientes 2 minutos? Cepíllatelos 30 segundos. Hasta 10 segundos es mejor que 0 segundos."
"Hasta un cepillado rápido de 30 segundos sin pasta es mejor que no cepillarse. Enjuagarse con colutorio es mejor que no hacer nada."
"No tiene sentido aguantar a la fuerza barreras que tienen solución solo porque la gente cree que es 'la forma correcta de hacerlo'. La forma correcta es la que a ti te funciona."
Investigación de la voz del cliente, comunidades de cuidado bucal con sensibilidad sensorial
Muchas familias con sensibilidad sensorial acaban dando con el mismo truco: los sabores infantiles se llevan mejor.
No se trata de sustituir el cepillado. Se trata de ayudar a las familias a que la rutina no se venga abajo del todo cuando cepillarse se vuelve imposible.
Tu hijo todavía no sabe explicar qué siente con la menta y la espuma. Los adultos que crecieron con esto, sí:
"los infantiles, como los de fresa o frutos rojos, se llevan mucho mejor y agobian mucho menos"— un adulto con sensibilidad sensorial, de la investigación
"con los productos infantiles, cuidarme los dientes es una experiencia sensorial muchísimo mejor que obligarme a usar los productos que me enseñaron a usar."— un adulto con sensibilidad sensorial, de la investigación
"Estuve un tiempo usando pasta de dientes infantil, pero mi dentista me la desaconsejó (lleva muy poco flúor)"— un adulto con sensibilidad sensorial, de la investigación
Cuando el cuidado bucal se convierte en una batalla diaria, las familias no solo se pierden una sesión de cepillado. Pierden el ritmo.
El niño empieza a dar por hecho la pelea. El padre empieza a temer el momento del baño. La rutina se carga de tensión antes incluso de empezar.
Cada niño es un mundo.
Hay niños que aguantan el cepillado pero odian la menta. Otros llevan bien el sabor pero no soportan las cerdas. Y otros se cepillan sin problema los días buenos, pero no pueden ni con la rutina los días difíciles.
Por eso el objetivo no es la perfección. El objetivo es dar con un apoyo que tu hijo pueda repetir de verdad.